27.11.10

Blur.

You're just another star that's burnt out too quickly
I'm just another guy that's fucked up immensely.

"Let me guess. This is the end of the road."
"I'm afraid it is, my darling."

23.11.10

Just another empty space.

I don't know how I got this way
But now I have some clarity to show you what I mean...
I'll never fight again
and this is how it ends.

15.11.10

Reggae life.

Big up al reggae, que llenó mi corazón,
y lo protegió de babylon,
Big up al reggae, que llenó mi corazón
y noooo,
No me dejo caer,
tomen ejemplo, yales de él.
Sé que lo lograré. Sé que lo lograré.

Contigo puedo contar, en la oscuridad, tu luz me guiará.
Por un camino, un solo designio,
One Love, es mi destino.
Yo, andando seguiré,
aquí no me pararé,
Hasta alcanzar Zion, libre del mal.
Guardada por un lion, por un lion

Por la sabana yo voy,
Mi único equipaje, con los que estoy
Viajando tan lejos como pueda hoy
Ya no seré nunca más tu bwoy.

Bomb fyah al babylon que te quiso coger,
bomb fyah ya estás, libre de él,
vuela my friend, vuela my friend
Sabes que de ti, me escaparé
Sé que lo lograré, se que lo lograré.

5.10.10

Rasta, again.

Ten cuidado my friend, con el babylan que te quiere coger,

Y te quiere joder,

Si estás por caer, grita

Rasta stand again.

Big up One Love, muchos problemas a tu alrededor;

Escucha la música que calma, roots o dancehall, no dejes de respirar.


Again, rasta stand again,

Again me say, rasta stand again,

Again, again, agaaaain…


Deja tu mente volar, no te reprimas más;

Si tienes algo que decir, escúpelo,

Que Babilonia te estará oyendo,

Y sufriendo más,

De lo que te imaginas

Un mensaje global, unión, paz e igualdad…

Dale fuego y se derretirá, se derretirá;

Bomb faya para el hipócrita y maltratador,

Bombo clat para el que escucha con el corazón

Bomb faya, bom-bo clat, bomb!


Again, rasta stand again,

Again me say, rasta stand again,

Again, again, agaaaain…


Si reggae es lo que te mola, big up One Love yah

Si crees en el Emperador o en el Lion,

Si tres colores brillan en tu interior, ya has llegado a una conclusión


La pasión de una gyal te envolverá, tus heridas aliviará,

Sus labios querrás rozar, su cuerpo acariciar,

Ella te sanará, por dentro te llenará,

El calor de su corazón te calentará.


Again, rasta stand again,

Again me say, rasta stand again,

Again, again, agaaaain…


Deja tu mente volar, no te reprimas más,
un mensaje global de unión, paz e igualdad

19.9.10

Zeo da Lion

jabón y gasolina (con mk) de Zeo da Lion

Bombo clat !

15.9.10

Temblores-Parte II

Ralph abrió los ojos lentamente. A su alrededor, todo estaba borroso, y no escuchaba absolutamente nada. Le tomó unos 5 minutos levantarse; las piernas no le respondían, y tenía una herida muy fea en el brazo. Cuando por fin distinguió unos objetos de otros, sintió cómo se le bajaba la tensión, y estuvo a punto de sufrir unos de sus frecuentes ataques de epilepsia.

Se encontraba rodeado de escombros, y alguna que otra persona, pero no sabía si éstas estaban vivas, muertas o inconscientes. Lo siguiente en lo que reparó fue en una gran grieta que dividía la calle en dos. Tendría aproxidamente 25 metros de ancho, y al asomarse, no pudo ni imaginar su profundidad. Siguió mirando a su alrededor, y lo que veía le producía escalofríos. Edificios arruinados, coches y guaguas precipitándose al vacío, gritos por todas partes; un caos total.

En mitad de esa vorágine, Ralph se sentía estresado y, temiendo cada vez más la posibilidad de un ataque epilépsico, decidió dirigirse a la playa, que no se encontraba muy lejos. Por el camino veía gente por doquier. Niños, ancianos, enfermos...la naturaleza no tenía piedad con nada ni con nadie. En un momento dado, se le acercó un hombre con aspecto desaliñado. Tenía los ojos virulos, parecía que se le salían de las órbitas, y gritaba sin parar el nombre de alguien: "Jahid, Jahid, Jahid, Jahid, Jahid".
-Por favor, ayúdeme. Tengo que sacar a mi hijo de ahí.-le rogó, señalando una pila de escombros.
Su cara era la viva imagen de un lúnatico, pero decidió ir a ayudarle, a pesar de que tenía un mal presentimiento.

Efectivamente, al alcanzar la pila, lo que el hombre estaba intentando rescatar resultó ser un maniquí, totalmente destrozado. Ante esta visión, el alma de Ralph se rompió en pedazos. ¿Cómo iba a decirle al hombre que no era su hijo?
-Disculpe, señor. Me temo que ese de ahí no es su hijo, si no un maniquí.
-¿Cómo que un maniquí? ¿Se ha vuelto loco? ¡Por supuesto que es mi hijo!
-Lo siento, señor. Ya se lo he dicho, eso de ahí es un maniquí.
Soltó el bloque que tenía en las manos y dio media vuelta, ignorando los gritos de aquel pobre diablo.

Meditando sobre cuántas personas estarían pasando por la misma situación que ese hombre, Ralph llegó a la playa. Ésta estaba curiosamente despejada, a pesar de que había signos evidentes que indicaban que allí había estado mucha gente. Ralph se tumbó en la arena, mirando hacia el cielo e intentando relajarse. Perdió la noción del tiempo y estaba a punto de quedarse dormido, cuando un leve rumor alcanzó sus oídos.

Poco a poco, el rumor se fue haciendo más audible. Medio desconcertado, se incorporó, y estuvo a punto de desmayarse cuando vio aquella gigantesca ola acercarse a una velocidad de vértigo. Mediría unos 20 metros de alto, como mínimo. Se levantó apresuradamente, y echó a correr; sin embargo, no pudo dar más de tres pasos seguidos, ya que entonces empezó a sufrir un ataque epilépsico. Cayó de bruces en la arena, con los ojos en blanco, y soltando espuma por la boca. No podía distinguir el paisaje, todo era un torbellino en su cabeza. Permaneció allí, luchando contra aquella maldición que ahora le impedía huir, hasta que finalmente le alcanzó la ola. Lo último que vio en su vida fue la sombra de aquel tsunami rompiendo contra la costa.

7.9.10

Young Guns

A continent of doubt weighs heavy on mind,
how long can my brittle bones bend,
before they yield and snap?

Maybe it's gravity, that pulls her to my chest,
not the fear that she is the source of what little strength i've got left

I don't wanna know, 'cause i'm so scared,
it's not gonna get easier than this,
because it's too much to bare my darlin', the weight of the world,
and I would carry it for you,
but please don't ask me to because the
weight of the world is a burden i can't bare.
is a burden I can't bare.

6.9.10

El elegido de las Llamas

Tras unos tediosos 20 minutos encerrado, o mejor dicho, empotrado en la despensa, escuchó finalmente unos pasos que se dirigían hacia la cocina. Abrió un poco la doble hoja de la puerta corredera, permitiéndole vislumbrar toda la estancia. Desde la penumbra de su escondrijo pudo distinguir perfectamente a la mujer. Aquella cerda malnacida iba vestida con una blusa azul marina de Desiderata, una falda blanca y unas bailarinas a juego.

Había ido a recoger el postre, y cuando se dio la vuelta, Arzhonist pegó tal brinco que estuvo a punto de derribar dos estantes. Zafira tenía el pelo negro y corto, los ojos virulos, uno de color azul y el otro negro azabache, cubiertos por un llamativo unicejo. Su cara llena de sarpullidos y espinillas. Ni siquiera tenía un cuerpo bonito; era gorda como una foca, brazos flácidos y piernas llenas de estrías. Incluso se atrevería a decir que tenía pelo en las orejas, pero la mujer estaba lejos y no podía asegurarlo. La sola idea de que alguien quisiera tener hijos con semejante abominación de la naturaleza le daban ganas de suicidarse.

Intentando borrar la grotesca imagen de su cabeza, decidió centrarse en su tarea. Hizo un poco de ruido para llamar la atención de la mujer. Ésta se giró y fue hacia la despensa. Arzhonist cogió un almirez que tenía cerca para aturdir a su inminente víctima. Siempre recordaría la cara de sorpresa de Zafira al ver a un gigante de 1'90 encapuchado y vestido de negro emergiendo del fondo de su cocina. Sin embargo, nunca llegaría a comentárselo a nadie. El juego ya había comenzado.

31.8.10

Temblores-Parte I

Una pequeña mosca revoloteaba cerca de una bombilla fosforescente, sin preocuparse de nada más que de la luz. El cuarentón que agarraba un periódico del día anterior acechaba al pequeño bicho desde detrás de una barra. Actualmente, ese era el pasatiempos favorito de Lorens; o más bien, el único que tenía.

Cuando ya parecía que tenía al insecto acorralado, un leve temblor sacudió los cimientos del apartamento en el que vivía de alquiler. La presa de Lorens escapó, percibiendo quizás algún tipo de peligro. El hombre alzó la cabeza, preguntándose que había sido aquello. El reflejo en una ventana medio rota de un tipo calvo, con unas prominentes ojeras y una barba de 3 días le devolvió la mirada, también confuso.

Poco después de la primera sacudida, otra hizo acto de presencia, esta vez un poco más fuerte. Desde su reducido hogar pudo distinguir el sonido de las puertas vecinas abriéndose, así que se asomó al patio él también. Todos los vecinos de su planta estaban igual de desconcertados. ¿Era un terremoto? Ni si quiera estaban en alguna zona de riesgo, y no se tenía constancia de uno desde hacía más de 200 años. Mientras los inquilinos balbuceaban sobre las posibilidades de que eso ocurriera, una nueva sacudida, la mayor de todas, sacudió salvajemente el edificio.

Víctimas comunes de una catástrofe inminente, los vecinos del inmueble empezaron a gritar al unísono. Antes de poder reaccionar, Lorens vio cómo el techo, el suelo y las paredes empezaban a resquebrajarse. Lo que hizo a continuación, fue probablemente lo más inteligente que había hecho desde que se retiró del ejército. La mayoría de los vecinos entraron a sus casas, pero Lorens se quedó debajo del marco de la puerta. En caso de terremoto, dicen que es lo más seguro.

Anclado a la entrada de su piso, él y algunos otros vecinos que tampoco habían entrado, o que se habían asomado más tarde, fueron testigos de algo que recordarían el resto de sus vidas, durasen lo que durasen éstas. Las grietas del suelo y del techo se hicieron cada vez más grandes, hasta empezar a derrumbarse. De los pisos superiores empezaron a caer mesas, sillas, neveras, libros, y toda clase de objetos por las grietas que se abrieron.

Cuando parecía que la extraña lluvia había cesado, un grito sonó desde la lejanía, haciéndose más audible cada vez, hasta que una mujer apareció a través del techo derruido por delante de Lorens, ensangrentada y llena de golpes, precipitándose al vacío. Antes de poder recuperarse de la impresión, más y más gritos surcaban el aire, y más y más gente seguía a la mujer hacia la muerte.

Finalmente, el terremoto terminó. El estado del edificio era deplorable; las luces colgaban del techo con los cristales rotos, los portales estaban separados por fisuras enormes, y había manchas de sangre por las paredes. Lo primero que hizo Lorens fue entrar en la casa, coger todo el dinero que tenía y el móvil.

Iba a salir de allí, cuando un paisaje que parecía sacado de la película 2012 le clavó los pies al suelo. La calle estaba dividida en dos, había incendios por toda la ciudad, los edificios estaban doblados en formas imposibles. Pero lo peor de todo, lo que hizo palidecer al pobre Lorens, fue la gigantesca ola que se acercaba inexorablemente a la costa.

Promise Land.

Oh nananana,
bienvenidos sean ustedes a la Tierra Prometida
Bombo clat !

Libre de la influencia de Babylon,
brilla la tierra custodiada por un León, el de Judá,
fiel sirviente de Su Majestad, Selasseae.

Puro aire, libre de contaminación,
se respira en la tierra de Zion.

Allí no existe la pobreza,
ni abusa la realeza,
no se hablan de guerras ni suicidas,
la paz global no es una utopía.

Autovía a la salvación,
Tierra dorada describe mi canción; y mi pensamiento,
lugar fantástico, ¿vendrás conmigo a verlo?

Maravillosos paisajes bañan la vista;
Montañas colosales, playas blancas y aguas cristalinas.


Todo lo malo del ser humano,
todo lo censurable y despreciable,
en este lugar no existe,
la gente de sus sueños no desiste.


Rastaman, defiendan el lugar,
no dejen a los babylans pasar.
No se conocen las armas,
nos defienden con palabras,
reggae music, baam baam.

Puedes sentirlo en el corazón,
no es un lugar concreto;
es un estado mental, un puro sentimiento.

La música puede transportarte hasta allí,
pero sólo tú tienes la voluntad para residir.
Porque mantenerse puro no es fácil,
porque todos nos equivocamos sometimes,
porque de ti depende quien triunfará, al final,
Si la Tierra Prometida o la mierda Babylan.

28.8.10

Preludio al desastre.

El aroma de la cena recién hecha se escapaba por la ventana abierta de la cocina, hasta llegar al sombrío Arzhonist. Rostbeef con salsa de champiñones y papas panaderas. El estómago del encapuchado rugía, clamando por una ración de semejante manjar. Sin embargo, ahora estaba en mitad de su caza; ya habría tiempo para cenar.

Esperó a que la mujer saliera de la habitación, y salvando de un salto la escasa altura a la que estaba situada la ventana, entró. Una vez dentro, las vías de acción que se le presentaban eran varias: podía encender el gas y hacer saltar la casa por los aires, pero sería muy llamativo. También podía sorprender a la pareja en mitad de la cena, y amenazarles, pero siendo el hombre un ex-policía podía tener algún arma escondida.

Echándole un vistazo a la cocina, se percató de que había un postre preparado, y tras meditarlo unos segundos, resolvió el sorprender a la mujer en la cocina, aturdirla, y luego iría a por el marido.

Se escondió en una despensa situada al lado de la entrada; allí sería imposible que lo descubrieran. Ahora sólo tenía esperar que Lorenzo y Zafira terminasen su última cena.