21.3.13

Tentado


-No sé- murmuró Mona compungida. Sus ojos apuntaban hacia el ventanal del salón, buscando a alguien que no llegaría. Fui a la habitación a recoger los últimos 8 años de mi vida. Mientras hacia las maletas, me pareció sentir sus ojos verdes clavados en mi espalda en todo momento, pero no me volví para comprobarlo. Regresé al salón y allí seguía ella, sin apartar la vista de la ventana. Aún soñaba con que me detendría antes de que me marchara, que me perdonaría. Verla en ese estado no hizo sino abrirme los ojos a la realidad. Ella ya había volado muy lejos, y pronto, yo lo haría también.