12.1.12

¿Quién dijo que las segundas partes no eran buenas?

-Al final parece que cambiaste de idea.

-Era una tentación demasiado grande. ¿Al final abriste el sobre que te di?

-No.

-Eso significa...

-Eso significa que tenía la esperanza de que cambiaras de parecer. Cosa que hiciste.

-Pero podría no haberlo hecho. Podría haberme quedado. Podría haber conocido a alguien.

-Todo eso es verdad. Pero no pasó, ¿no?

-Ciertamente.

-Entonces cabe la remota posibilidad de que esta locura salga adelante.

-Eso creo. ¿Tú tienes fe en esto?

-La tengo. ¿Y tú?

-Tanta, que casi puedes verla.

-Eso es el reflejo del sol, memo cara de nemo.

-Y sigues llamándome así. Ahora es cuando yo saco mi vena poética y te respondo que esto es como el Sol: porque nos mantiene vivos por dentro, y brilla tanto que ciega a los demás. Por eso no pueden ver lo que nosotros vemos.

-Qué bien te ha quedado, ¿eh?

-No finjas. Sabes que te estás derritiendo por dentro.

-Sí, por culpa de la estrella.

-Touché.

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